miércoles, 10 de junio de 2009

¿De vuelta?

Cuanto hace que no escribo aqui...
Ha cambiado tanto mi vida desde la última vez que escribí que no sabria por donde empezar a contar.
Acabo de llegar de pasar casi un mes en Galicia, y han sido de los mejores días que recuero haber pasado, y eso que no han tenido demasiado de especial. Pero hay una persona que los ha hecho especiales :-) y que hace especiales todos los días desde hace 3 meses.

El trabajo... pffff... ya no se para donde tirar. Prácticas, trabajo basura, irme en agosto a mi casa... ni idea.

He tenido "poco tiempo" de disfrutar de Madrid debido a circunstancias personales, pero espero a partir de ahora salir más y hacer más cosas, quedar con más gente... que hay gente que ya me va a morder un ojo porque en 3 meses que llevo aqui aun no he quedado con ellos!!!

Hay muchas partes de mi vida que han sido finiquitadas, pero mi sorpresa ha sido ver que se han abierto nuevos horizontes prometedores en muchos sentidos, y eso me alegra.

Y a los que me soliais leer, que ya no se si os acordareis de mi (jeje) os diré que:

A un feo muy feo le debo un desayuno, a otra fea muy fea la vi en la tele, pero jo! me perdi el final y la cena en su casa :-(. Que ya echo de menos al corazon de balón y a mi pompita de jabón!

Ahora me pasare por vuestros blogs, a ver que es de vuestra vida.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ensayo sobre la ceguera.

[La conciencia moral, a la que tantos insensatos han ofendido y de la que muchos más han renegado, es cosa que existe y existió siempre, no ha sido un invento de los filósofos del Cuaternario, cuando el alma apenas era un proyecto confuso. Con la marcha de los tiempos, más las actividades derivadas de la convivencia y los intercambios genéticos, acabamos metiendo la conciencia en el color de la sangre y en la sal de las lágrimas, y, como si tanto fuera aún poco, hicimos de los ojos una especie de espejos vueltos hacia dentro, con el resultado, muchas veces, de que acaban mostrando sin reserva lo que estábamos tratando de negar con la boca. ]

Ensayo sobre la ceguera - José Saramago.

Un gran resumen de lo que tantos meses me estuvo pasando. O quien sabe... quizá siga pasandome pero no soy consciente.

PD: No he terminado de leer el libro, no he visto la peli, me está encantando y como a alguien se le ocurra destriparme algo soy capaz de personarme en su casa para repartir collejas. Así de paso conozco otra zona de Madrid :-P

jueves, 19 de marzo de 2009

Sentimientos madrileños

Despues de las preguntas de Roci en mi última entrada, me ha hecho reflexionar. No me había parado a pensar en ciertas cosas.

Cambiar de ciudad, aunque no me haya dado tiempo a hacer muchas cosas por que me puse enferma como quien dice en cuanto llegué, me ha hecho cambiar en muchos aspectos.

Sigo siendo la misma, la misma persona de 24 años con corazón de niña. Soy la misma que desayuna café todos los días, y a la que le encantan los mimos. Sigo teniendo pasión por las mismas cosas, y la misma que sonrie con la mínima tontería. La misma que se muere de la risa con las mayores chorradas, pero a la vez le encanta tener conversaciones fuera de lo vanal, pero...

Me he olvidado de mis agobios, he dejado atrás una etapa de mi vida que no me gustaba nada. A veces me pregunto que hago aquí, pues soy una hormiguita entre miles de gigantes, y me siento tan pequeña... Mas me gusta, me gusta saber que salgo a la calle y no encontraré ningun conocido, me gusta ver que camino y no hay nada que me recuerde a nada, solo cosas que construirán nuevos recuerdos para bien o para mal en mi pequeña vida.

Y él... esa persona por la que tan mal lo pasé. He llegado aquí y he roto con todo. Sigo teniendo relación con él, pero me he hecho más fuerte.
Estando aquí me ha enviado un email con el que me hizo mucho daño, y en vez de hundirme, me hinchó hasta que mi cuerpo parecía explotar y tuve el valor, de ser por primera vez yo la que le dejase las cosas claras.
Él sigue ahí, porque formó parte de mi vida y queramos o no no se puede ni cambiar ni olvidar, pero está de distinta manera.

Mi primer fin de semana aquí lo pasé con un chico, que me hizo terminar de ver claramente qué puedo merecerme y qué no. Una persona maravillosa que me ha ayudado y apoyado en estos ultimos meses más que nadie, que no ha salido corriendo con las tormentas, sino que se ha juntado más a mi durante ellas.
Pero eso es otra historia que otro día contaré...

Sólo hay una cosa que no he dejado atrás, y de la que nunca he hablado aquí, pero como todo, aunque sea una quejica odiosa en muchas ocasiones, siempre termino sacando el valor necesario para superar cualquier contratiempo, me cueste más o menos que a otras personas.

Así que este es un pequeño resumen de como me siento aquí.

Y ahora que estamos todos tan cerquita, creo que va siendo hora de quedar un día todos para tomarnos unas cañas, un café, unas copas, o un lo que surja. ¿Qué os parece?

viernes, 13 de marzo de 2009

Me estreno en Madrid

Una cosa que no sabíais de mi es que me pongo enferma a cualquier sito al que voy.
Después de echar curriculums dos días, mi garganta empezó a resentirse, y como hacía mucho que no me ponía enferma de garganta no le di importancia.
Así que despues de tres días ya me he estrenado en el médico. Una infección con placas de pus asquerosas que no me deja vivir y ayer con 39 y pico de fiebre.

Otras personas estrenan ciudades saliendo de fiesta, pateandoselas, o de mil maneras. Pero esta siempre será la mía.

Espero que se me pase rápido aunque el médico me ha dicho que me durará de 7 a 10 días :-( Me da algo tanto tiempo en casa...

Así que esta es mi vida madrileña y el finde que me espera...

miércoles, 4 de marzo de 2009

A la calle por mocosa!!!

Despues de muchos días sin escribir, sin parar de hacer cosas, de preparar mi llegada a Madrid, de mucho lío... Aquí estoy.

Parecía genial, en mi primer día me ofrecieron una entrevista de trabajo, me cogieron para empezar al día siguiente, y esta mañana, mi primera mañana, me han echado por mocosa!!!! jajaja

Siempre me ha dado pena dejar un trabajo, pero es que me ha parecido tan absolutamente absurdo que he salido de allí riendome y durante el viaje en bus y metro (yo pensaba que el metro no tenía cobertura) he estado llamando a la gente para contarselo.

Cuando hablo de mocosa, no me refiero a "niñata" si no a que el hombre me ha visto con cara de enferma (¿?), ojos brillantes, un paquete de kleenex en el bolsillo y limpiarme una vez y me ha sometido a un cuestionario increiblemente ridiculo en el que básicamente me ha dicho que doy mala imagen con los kleenex de cara al público y que no se lo puede permitir, que parecía estar enferma. Cuando le he dicho que esta es mi cara normal, tras cruzar otras frases similares, me ha dicho que ahí terminaba mi paso por la clínica.
Todo esto puede parecer una broma, una mentira que se inventó, pero en las 2 horas que allí estuve me pude ya percatar de lo tremendamente maniatico que era, y de que tambien estaba contento conmigo en el aspecto de trabajo pues me lo dijo e incluso nada más llegar habló con la gestoría para hacerme el contrato.
Vamos... que ademas con el poco trabajo que había no me dio ni tiempo a meter la pata.

Así que en vez de llorar por haber perdido un trabajo me he salido con una media sonrisa y me he descojonado en la calle.

Lo malo es que ahora me tocará buscar y patearmelo todo, con lo bien y fácil que me había salido, pero quien quiere peces se moja el culo.

Nunca me han echado de un trabajo, y he trabajado de infinidad de cosas de cara al público, y jamás de los jamases me han dicho semejante idiotez, y menos sin llegar ni tan siquiera a estar enferma xDDDDDD

De aquí... a lo que vea. Cualquier cosa.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Histeria

Cuatro días, cuatro días para marcharme.
Tengo que meter trozos de mi vida en unas maletas y no sé por donde empezar.
Quiero llevar lo imprescindible, pero no encuentro cosas que dejar en esta casa...

Me pongo nerviosa, histerica, pensando que empezaré una nueva vida y no sé que va a pasar con ella.
No sé si estaré contenta o si tendré que volverme. No sé si estoy haciendo bien o mal cumpliendo en este justo momento con lo que siempre quise hacer y no hice.

Supongo, que como me dice todo el mundo, simplemente es incertidumbre por no saber que me depara la vida allí, mezclado con miedo a los desconocido, y con un poco de esa histeria y ansiedad de la que vivo embadurnada.

Ains... como me va el drama... Si yo sé que al final esto no es nada, que no soy la primera ni la última y que para volverme siempre estoy a tiempo. Pero... la cabeza va por libre y a veces las situaciones superan a la razón.

Y despues de todo esto tan interesante que os he contado, seguiré con mi maleta, y preparandolo todo para poder tener el fin de semana libre para despedirme o siemplemente relajarme.

Un besazo!!!!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Sentir con nombre propio.

Alguien dijo alguna vez que la angustia es el sentimiento que tiene el ser humano de que puede ser más y no lo está siendo.

Dicho así, sin nombre, y explicado con mis palabras queda raro. Pero no recuerdo el nombre del filosofo/psicologo o lo que fuera, y tirando de google tampoco lo he encontrado.

Esta frase sobre la angustia me gustó, me marcó, porque refleja el día a día de gran parte de la humanidad ante situaciones cotidianas en las que me incluyo.

Malamente denominamos "nervios" a un compendio de sentimientos y sensaciones que muchas veces no lo son. A pocos oiremos decir que tienen ansiedad, angustia, o estado depresivo. Poca gente se para a analizar en qué estado se encuentran realmente, y "agobiados y nerviosos" no encuentran solución para sus "problemas".


Pocas personas tienen la gran suerte y capacidad de poder estar a solas consigo mismos, de no tener que evadirse para enfretarse a lo que realmente sienten, de poder dejar la mente en blanco y ponerse frente a frente delante de su cabeza.

Nos asustan tantas cosas de nosotros mismos que no entendemos, y tomamos el camino fácil, nos volvemos esquivos con nuestra mente y nos refugiamos donde buenamente podemos.

Llamemos a las cosas por su nombre, y enfrentemonos a nuestra cabeza, que el miedo no frene al corazón para sentir con nombre propio.