Aqui estoy de nuevo, a unas horas en las que debería estar roncando a pierna suelta, pero... ¡es que necesito mi espacio! a estas horas todo se calma y encuentro mi huequecito.
Puede que sea una de las cosas por las que volví a escribir aquí.
Ha habido mucho ajetreo en estos últimos meses y mi cabeza me pide a gritos un poco de estabilidad. Dos mudanzas en 8 meses sin hacer nada de por medio que durase el tiempo suficiente como para crearte una rutina (aunque finalmente termines odiandola) hacen que tu cerebro empiece a arder.
Cuando estaba creando mi espacio en Madrid, decidi venirme a Galicia solo a pasar el verano, encontrar un trabajillo, y volverme a buscar la estabilidad ansiada en la ciudad soñada, pero...
Hay que elegir, sopesar pros y contras, valorar las nuevas circunstancias y... decidir.
Aun hay días, que me lamento por haber sido igual que siempre, pese a que me lo prometí, por haber cambiado mis planes una vez más. He de reconocer que me duele estar aqui despues de tantos años queriendo estar en Madrid y lo que me costó superar la cobardía para irme definitivamente. Aunque realmente simplemente cambié una cobardía por otra. Espero realmente afianzarme aquí, porque si no esta decisión va a pesarme mucho, muchisimo.
Y ahora aquí... se supone que tendría que sentirme como en mi casa, pero no es así. No encuentro mi rincón, ese sitio para sentarme cuando me agobio, o cuando simplemente no quiero hacer nada, ese rincón en el que sentirme protegido, sentirlo como mi espacio.
Ahora comparto mi vida con otra persona, y es muy bonito, pero ¡quita mucho tiempo! no encuentro el momento de hacer cosas para mi, mias, esas que hacía antes porque estaba sola, como simplemente sentarme a leer en mi habitación (ya no es mia, es de dos!), o estar entre mis libros, recuerdos, y en general, rodeada de mi vida (ahora todo eso está a 600kms o empaquetado en cajas porque no tengo sitio).
De hecho, hasta el viernes pasado no podía utilizar mi portatil y compartía ordenador, por lo que mis cosas (documentos, fotos, webs favoritas, etc...) no estaban al alcance.
El problema es que cuando vuelvo a mi casa sigo con la misma sensación porque mi vida ya no está alli, solo son recuerdos y además mi regreso solo es una visita, con lo que la relación con la familia se torna, a mejor en el sentido de que se estrechan lazos más si cabe debido a la distancia, y a peor porque ya no compartes las mismas cosas que antes y como antes.
Es inquietante esto... la novedad hace que sea intenso e ilusionante, pero cuando pasan unos meses empiezas a desear echar raices en algun sitio y volver a tener la sensación de estar como en casa.
Madrid te deseo, y Cantabria te quiero, pero aqui parece que he encontrado lo que siempre busqué en el terreno más importante de mi vida, ese que siempre ha sido mi punto debil: el amor.
Cierre por liquidación
-
Mucha gente a lo largo de los últimos tiempos me ha hecho la misma
pregunta: ¿por qué el nombre de este blog? Y nunca he sabido contestarla.
Nunca ha tenid...
Hace 10 años

2 comentarios:
Joder Oxi que sorpresa....!
Tengo que decirte que he tenido que ponerme al dia con varias entradas pendientes, y bueno veo que has vuelto a tu lugar de origen.
Espero que cada día sea mejor, porque ya sabes la vida con amor e ve de diferente manera.
Me alegro mucho de que estés de nuevo!
Oxi!!!!!!! as vuelto de nuevo, jajaja. Weno, veo q viajas la torta, pero pareces feliz asiq me alegro.
Ya ves q yo dejé de escribir, pero a veces me pasaba a ver si abíais escrito algo.
Yo sigo con lo mio, dándolo todo en la uni, q aprobé 7 asiganturas entre Junio y Septiembre, pero aun m kedan resistencias y condensadores para rato, jeje. X lo demás todo igual, bobada tras bobada en la uni y sigo jugando al fútbol y buscando una chica q devuelva la alegría a mi ser, como dice la canción, jeje.
Weno, me alegra tu vuelta, me pasaré más a menudo a leerte.
Q seas feliz en Galicia. Bss!!!
Publicar un comentario