lunes, 19 de octubre de 2009

Si tu eres feliz, yo soy feliz

Ahora mismo, 3 en punto de la mañana, me sorprendo con una idea de las mías...

Recuerdo con regodeo el día de hoy. Comida campestre en situación de dudosa higiene (barbacoa con los utensilios encontrados en el mismo monte) a lo que diré con gran sonrisa en la boca para no perder la costumbre de mis apelaciones al refranero español: "lo que no mata engorda", todo ello envuelto por una manada de perros, cada uno con sus respectivos dueños (menos mal).

Sorprendentemente, caminando cuesta arriba me invade la felicidad. Un sentimiento repentino lo suficientemente intenso como para sobresaltarme. Caigo en la cuenta de que me siento feliz porque mi perra está en un estado de éxtasis, inmersa en su gran día lleno de entretenimientos, con sus amigos, sus bellotas por el suelo para jugar, el bebedero de caballos para bañarse, cientos de palos que morder y ¡un chorizo que le ha caido de la barbacoa!... vamos, lo que viene siendo lo más de lo más para un perro.

Todo esto suena raro, pero lo voy a llevar a otro terreno, al que me ha hecho pensar... pues fácil sería ser feliz solo porque tu perro lo es, pero la realidad es que eso es tan primario como ser feliz solo porque tienes zapatos para no andar descalzo y magullarte los pies.

Hay multitud de personas que viven por y para hacer feliz a los demás, que se alimentan de una sonrisa, de unas palabras de gratitud, que se sienten realmente plenas con ver que otros son felices. Esto no crea gran problema de entrada: tu eres feliz, yo soy feliz, todos felices...
Pero... ¿no es el ser humano egoista por naturaleza y realmente se nutre de su propio beneficio? cuanto más beneficiado, más contento.
¿Como puedes ser feliz solo porque otra persona lo es? que le aporta al como ya hemos dicho egoista ser humano la felicidad de otra persona?
Coño...¿es ahora la felicidad contagiosa?

Me voy a dormir que creo que va a ser mejor, porque cuando mañana lo lea me plantearé si lo que es contagioso es la "inteligencia" de los perros y si durante el día de hoy se me ha pegado una cuanta.

1 comentario:

Manu MAÑERO dijo...

Te aseguro q yo, como amante y defensor de los perros q soy, sé mejor q nadie que nos dan mil vueltas en todo, solo q no sabemos apreciarlo. en realidad no ers tu feliz viendole feliz a él, sino al revés. eso denota una inteligencia suprema.