domingo, 23 de noviembre de 2008

Los árboles no dejan ver el bosque

Recuerdo con cariño,y ahora aun más con gratitud la primera vez que escuché esta frase.
Fué en 4º de la ESO, de boca de mi profesor Alfonso, un madrileño bastante peculiar que creo siempre recordaré. ¿Quien puede olvidar a un profesor al que le robaron los cuadernos de los alumnos metidos en una bolsa? Supongo que pensaron que sería algo "valioso". Menuda sorpresa al ver el contenido...

El caso es que estuvimos con esta frase muchas clases, y yo por más que él intentase explicarse no conseguía entender el significado. Incluso nos hizo dibujarlo, y yo cuantos más bosques dibujaba y árboles, más me empecinaba en que si estoy viendo muchos árboles debo deducir que estoy en un bosque... Pero no iban por ahí los tiros, tonta de mi.

¿Cuantas veces hemos estado delante de un arbol precioso, que nos ha parecido el más bonito y no nos hemos dado cuenta de que a nuestro alrededor hay un bosque enorme, con muchos más árboles: mejores, iguales o peores?

Si nos empeñamos en ver un solo arbol, o los arboles más cercanos, quedarnos bajo su sombra, comer de sus frutos, escuchar el sonido del bailar de sus hojas... nunca nos daremos cuenta de que hay más de lo que estamos viendo.

¿Quiere decir que siempre que nos alejemos de un árbol va a haber otro mejor? NO. Puede ser que sí y puede ser que no... Pero no importa. Si el cocotero bajo el que me cobijo no para de tirarme los cocos en la cabeza, por mucho que me gusten los cocos debo irme.

Andaré por el bosque hasta encontrar otro árbol. Imaginemos que encuentro un nogal que me encanta. ¿Que sus frutos sean más pequeños quiere decir que son peores? ¿Que el coco me vuelva loca quiere decir que no me vayan a volver loca las nueces?

Vuelvo a irme por las ramas... como siempre. He empezado con una frase y al final nada de lo que he escrito tiene que ver. Si Alfonso lee esto alguna vez, porfavor, que postee y lo explique :-)

El caso es que no parar de mirar a la copa de un arbol me está haciendo no ver los árboles de alrededor.
Ahora que ya me he dado cuenta de que el árbol no me deja ver el bosque, es el primer paso para echar a andar. Sólo me queda el miedo de los zarzales que pueda encontrarme por el camino, aunque no por ello voy a sentarme a que me sigan cayendo cocos en la cabeza :-)

Feliz sábado para todos.

PD: porfavor, no se me pongan quisquillosos con la idea de que en los bosques no hay cocos, y que estos tampoco conviven con nogales, y que de los zarzales puedo comerme las moras xD
Si empezamos a ponerle pegas a todo, al final le pongo una red al cocotero y me quedo toda mi vida esquivando cocos, o por lo menos hasta que Manuel Mañero (http://cojones33.blogspot.com) se zampe media docena de croquetas, me deje la última y pueda comer algo que no salga de un árbol.

2 comentarios:

Manu MAÑERO dijo...

jaja buenos días!
¿Se puede saber quién te ha dicho a ti que las croquetas no salen de los árboles? ¿Acaso el hecho de que podamos fabricarlas en casa con esmero y paciencia significa ya que no son un producto original de la naturaleza?
Me ha gustado la idea de este artículo. Como siempre, sutil y aseado, sin películas ni terceras intenciones. [Me encanta]
Un saludo!

Shhh dijo...

wo que bonito lo que has escrito! lo mejor es observar el bosque e ir probando, un nogal, un coco, una haya, un olivo, un zarzal... y así sucesivamente hasta que encontremos un árbol que nos guste y bajo el que estemos agusto!^^
un beso!