domingo, 16 de noviembre de 2008

¡Pero que labia tiene!

Seguro que todos hemos dicho eso de alguien alguna vez. Hay gente que tiene una capacidad dialéctica increible. Hay personas que hablando te embelesan de tal manera que cuando quieres darte cuenta estas enrolado y no sabes ni como.
Seamos lo hábiles que seamos para detectarlas, estoy casi segura de que todos alguna vez hemos caido, aunque solo sea una.

Todo esto viene a colación de una conversación de café con una amiga.
Ella se topó con una persona de este tipo, de las de gran labia, un embelesador y encandilador nato. La subió en una nube para luego tirarla de ella de golpe. La regaló los oidos de tal manera que en muy poco tiempo consiguió sentimentalmente de ella el máximo. Pero al poco tiempo, las cosas cambiaron de un instante para otro. Las promesas duraron a penas un mes, y ella, más de un año después, aún no puede creerse como no pudo darse cuenta a tiempo, y menos aún entiende, como después de tanto tiempo, sigue recordandolo.
Y es que este tipo de personas hacen que los momentos que vives a su lado sean tan intensos que ninguna otra persona más realista que ellos pueda hacerte vivir.

Yo tambien me he visto en una situación parecida, estoy metida hasta las trancas, y aunque me creo una persona lo suficientemente avispada como para no dejarse engañar, no se cómo ni por qué, esa persona es capaz de desmontar mi mundo en tres segundos y mantenerme atada a él. Como le digo yo: me agarras un huevo y me sueltas el otro.

Bueno, mi vida personal no es el caso de la entrada de hoy. Lo que a mi me "preocupa" y me gustaría llegar a saber es por qué es esta gente así.

Si apartamos a timadores, embaucadores, ladrones, personas que solo te quieren para echar un polvo, gente que solo busque su propio beneficio y un largo etecé a mi me surgen varias preguntas.

-¿Es un "don" innato en ellos?Quiero decir ¿son así o se vuelven así en un determinado momento? Porque no es lo mismo que tengas el gran defecto de que te pierda la lengua y no puedas luchar contra él, a que sepas que eres así y actues completamente consciente de lo que estas haciendo.

-¿Saben que estan mintiendo cuando te regalan los oidos? ¿o simplemente en ese momento ven así las cosas y no se dan cuenta de que al final todo va a quedar en un cúmulo de despropositos porque no van a ser capaces de hacer lo que dicen?

-¿Son conscientes de lo que son? Porque cuando estan con todo su rollo patatero de blá blá blá ellos parecen realmente convencidos, pero la mayoría después no se acuerdan ni de lo que dijeron.

-¿Son manipuladores o ellos mismos son las principales victimas de sus palabras?

- ¿Son egoistas inconscientes y soñadores sin los pies en la tierra? Cabe la posibilidad de que tengan su mundo formado en la cabeza y tropiecen una y otra vez con la realidad, que es bien distinta, pero se nieguen a ver que los sueños no son reales.
O a lo mejor son egoistas pensando en su mundo ideal y aunque sepan que no van a conseguirlo no dejan de involucrar a terceras personas porque en su idea creen que deben estar ahí.


Espero que la labia sea un defecto y no un arma de doble filo.
Me niego a pensar que puede haber gente que se mete en tu vida hasta el fondo sabiendo que van a terminar haciendote sufrir con promesas incumplibles.

El intringulis de la cuestion, a parte de cuando realmente estas incolucrado con alguien así, es que son tan sumamente encantadores, que realmente no llegas nunca a comprender si ellos son las primeras victimas de sus palabras o la víctima eres tú.

A mi no me gusta nada hablar de culpabilidad y de culpables, porque tanta culpa tiene el que mata como el que tira de la pata, y en muchos casos somos nosotros mismos los que nos tiramos de la pata.

Concluyo diciendo que nadie aguanta nada que no quiera aguantar, que en verdad, no podemos echar la culpa a nadie de lo que aguantemos, pero... es tan dificil despegarse de una dulce tortura, que a veces llegamos a pensar que nos compensa más la tortura de la esperanza de que sus palabras se cumplan, que la tortura de romper con ellas y quedarse a la deriva que aparezcan nuevas esperanzas.

Queramos o no, por solitarios que creamos ser, nadie es imprescindible para nadie, pero al final todos necesitamos alguien a quien dar la mano para andar.


PD: Vaya desvarío dominguero, si sigo hilando e hilando un tema con otro, no termino nunca.

6 comentarios:

Manu MAÑERO dijo...

No he podido evitar sentirme identificado por tu post, porque yo soy uno de esos "manipuladores" de rollo patatero que mencionas. Siempre dijeron que tengo labia, que embeleso y engatuso, pero sinceramente, no veo el punto negativo por ningún lado. El problema está en aquellos que no saben ir más allá de sus palabras y se quedan influenciados por los grandes románticos de la historia... o por las ganas de echar un polvo.
Tener labia no es difícil. Lo difícil es saber utilizarla sin engañar ni hacer daño a nadie. También se puede ser zalamero y adulador sin dejar de ser sincero.

Shhh dijo...

odio a los que tienen labia... soy como tu amiga.. después de mucho tiempo sigo preguntándome como me dejé engañar con tantas tonterías, y a veces sigo dejándome engañar un poquito... pero sólo un poquito, con un poco de fuerza de voluntad no te dejas engatusar..

un saludoo!!

Enrique Palacios dijo...

"Es tan difícil despegarse de una dulce tortura, que a veces llegamos a pensar que nos compensa más la tortura de la esperanza de que sus palabras se cumplan, que la tortura de romper con ellas y quedarse a la deriva que aparezcan nuevas esperanzas"

Nunca mejor explicado... es la verdad, a veces preferimos ir a "lo seguro" por el miedo a arrepentirnos de no haber luchado lo suficiente y por lo tanto, nunca poder corroborar si hubieron o habrían nuevas "posibilidades" de que las cosas cambien para mejor.
Me encanto tu post, sigue escribiendo así...

Beso!

Manu MAÑERO dijo...

si es que la cosa no es dejarse engañar ni no dejarse.. la sinceridad también existe, creedme. otra cosa es que estés delante de un cardo borriquero y le comas la oreja hasta la extenuación para sacar algo a cambio. En realidad el tema del engatusamiento es tan viejo como el propio ser humano. Lo que pasa es que es lógico sentirse engañados/as si hoy se nos dice negro, mañana gris y pasado blanco.
Mi post de hoy no requiere explicación, ni conozco el libro ni a su autora. Sencillamente me hizo gracia el título... y podría dar mucho de sí explicarlo. ¿lo hago?

Manu MAÑERO dijo...

ahi tienes tu explicación para la imagen... jeje.
un saludo!

Manu MAÑERO dijo...

shhh niña, esa boca!
me alegro de que te haya servido para algo. Si no me lo llegas a pedir no escribo nada, porque tampoco quería extenderme (y podría).
El caso es que el amor, como ya te dije en tu post anterior, se puede manifestar de múltiples formas aunque sólo haya una de concebirlo. Para eso estamos nosotros, para elegir cuál nos conviene más.
Estoy inspirado. Ah, y toma mi croqueta :P