domingo, 14 de diciembre de 2008

Los sentidos de mis recuerdos

Que cosas tienen los sentidos...
A pesar de no poder sentirlos por ser inexistentes en un determinado momento seguimos percibiendolos, sintiendolos, como si estuvieran ahí, ¿Como se puede sentir un sentido que no estas sintiendo?

El olfato: juega muy malas pasadas cuando se involucra con los sentimientos. Que olor más reconfortante el de su coche, su cuello, su vida...
El olor del pelo de mi abuelo, de la colonia París que mi madre utilizaba cuando era pequeña y me llevaba en brazos, el olor de la leche en polvo mezclada para darle a los animales en casa de mis abuelos, el olor a tierra mojada en los días de verano... Me encantan los olores.

El gusto: que ricos besos justo los últimos. Sabían a arroz. El sabor de la papilla de maicena que me hacía mi abuela, el de unos labios insipidos pero riquisimos, el sabor de los chicles boomer que me compraban solo cuando estaba enferma.

El oído: sentir perfectamente palabras, con la misma voz, en el oido, o a voz en grito. Escuchar susurros o estruendos... Un te quiero, una canción en el momento preciso, desde un te amo, pasando por una riña de tus padres, hasta el escalofriante "quiero hacerte gritar"

El tacto: sin saber por qué de repente sientes como si estuvieras tocando de nuevo, de la misma manera, con la misma textura de su piel. O las sábanas preferidas de la infancia, o aquel tacto de un jersey preferido.

La vista: el mas engañoso de los sentidos, porque aunque estemos mirando no vemos, y si sigo con mis refranes: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero en mi retina quedaron grabadas imagenes para toda la vida.

Que raro hablar de sentidos relacionados con recuerdos, y que raro es, aún más, sentirlos días, meses e incluso años como si estuvieras en aquel mismo instante.

Soy una fanática de los recuerdos, me sacan más sonrisas que lágrimas. Quiero recordar sonriendo, como cuando recuerdo a mi abuelo cantandome "Chiquitita dime por qué tu dolor hoy te encadena..." y llamandome "chicuciu".
Sé que podré volver a recordar ciertas partes de mi vida sin dolor, porque a pesar de poder haberme regodeado en todos los sentidos que experimenté con él, no son la parte principal ahora mismo.

Hoy me desperté por la mañana con toda la resaca, me puse un colacao e intenté hacer recordar a mi abuelo. El no recordó a penas nada, ya no puede, pero yo, en vez de mirar hacia su enfermedad, sonreí pensando que todo aquello fué real, y que aunque el no lo recuerde, aun sigo yo para rememorarlo.
Me encantó que me dijera: "no... no lo recuerdo, pero cuando me lo cuentas me lo creo" y eso es porque aunque no recuerde, lo tiene dentro, al igual que yo y sonrie de la misma manera :-)

No hay lágrimas sin sonrisas :-)

2 comentarios:

Yo misma dijo...

los recuerdos forman parte de nosotros y creo que en cierta parte forma nuestra personalidad y de nuestra forma de pensar...

Para mi sin duda...de todos los sentidos y el que mas recuerdos me trae es el olfato, pero lastima que muchas veces ciertos olores...no me producen una sonrisa.

Me encanto la cancion y la noche de ayer...pufff! no podia haber sido mejor!

Manu MAÑERO dijo...

Una vez me dijo un compañero de trabajo que si le dieran a elegir un sentido para perder, elegiría el oído. "Para no escuchar tonterías", dijo. A mi me costaría mucho más elegir.
De entre todos, me quedo con el tacto.
Y precisamente la traición continua que sobrevuela sobre la vista es uno de sus alicientes, si bien es cierto que en este último sentido cobra un importantísimo papel la conciencia humana. Está demostrado que en ocasiones vemos las cosas "mal", a veces aposta, y a veces porque no nos fijamos mejor.
El tacto... y el gusto...
ya sabes dónde alcanzan su máxima expresión.
Un besazo! Me ha encantado tu post de hoy..